25 ago. 2005

Coctel de versos.

Y aquí haré memoria
de cómo fue que
de un lado hacia otro
mil jugos tomé.

En una humilde morada
tremenda cocada.

En una mansión
no-se-que de limón.

En una gran casa
el de calabaza.

En un autobús
como treinta greifrus.

En un viejo rancho
me tomé uno con Pancho.

En aquella montaña
– ¡Qué asco! – de araña.

En un riachuelo
de pera con hielo,
y con más ligereza
el de piña con fresa.

Con un toque muy fino
exprimí el de pepino.

Con un toque burlón
exprimi el de melón.

Camino a la escuela
me tomé del de ciruela.

Por poco se me atora
el de níspero con mora.

En un viaje muy largo
uno muy caro y amargo.

Y en uno muy corto y apurado,
todo lo anterior, junto y licuado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Para leer tus versos me tomé uno de duraznos muy tersos