Buenas noches, ciudadanos terrestres. Este es un llamado de auxilio de un ser que vive entre ustedes. No puedo revelarles mi identidad, sólo puedo decir que convivo con ustedes desde hace mucho tiempo. Aún no entiendo sus costumbres, aún no entiendo sus problemas, aún no entiendo que hago entre ustedes…
¿Cómo no he sido descubierto?, no lo se. Yo no hago mayores esfuerzos por ocultarme. ¿Rutina común de ser humano?…no, que va. Mi comportamiento casi incluye un inmenso cartel de luces y colores que dice incesantemente mientras titila:
Anatómica y biologicamente hablando, tenemos un órgano que podría decirse que es común; ustedes lo llaman Corazón y sirve para bombear ese líquido rojo que recorre todo su cuerpo y lleva oxígeno a las distintas partes. En mi caso es un poco distinto. La función de bombear un líquido a través de nuestro sistema corporal viene siendo algo así como una función accesoria. Su principal función es tener serías discusiones con el O.C.C.TO (Órgano Central de Control Total), que para los efectos de su especie viene siendo algo así como su cerebro…¿cerebro, no?…creo que así es que lo llaman. Estas discusiones siempre tienen lugar cuando nuestros equivalentes a sus hembras de la especie se introducen subrepticiamente en el OCCTO Core, es decir, en el mero medio de la mitad del centro de nuestro “Corazón”. Nuestros más eminentes científicos han estudiado sus costumbres y han detectado que ustedes, los humanos, utilizan una serie de sonidos articulados para formar una…¿cómo es que la llaman?….a ver….¡Ah, lo tengo!…¡Una palabra!, eso es, una palabra; según su alfabeto, la palabra es , que según cuentan aunténticos terrestres entrevistados “…es algo que te hace ver colores…”Las discusiones a las que antes hacía mención, entre mi “Corazón” y el OCCTO, siempre son por la misma razón. Mi “Corazón” dice ¿te gusta? ¡Ve por ella! , pero mi OCCTO dice ¡Hey!, ¿qué estás haciendo?, ¿acaso crees que se va a fijar en ti? ¿acaso no te has dado cuenta la diferencia en años terrestres que le llevas?.
Pero el problema se ha vuelto más complicado. En mi Sistema, fijarse y estar pendiente de una y sólo una “hembra de nuestra especie” es el protocolo de comportamiento que nos hace ser la especie avanzada que somos (se que algunos terrestres estarán en este momento tragando grueso o insultándome, incluso ambos…sin importar el orden). Debo acotar aquí, que lo que a ustedes les ha tomado millones de años, a mi me ha tomado pocos decenios. Me refiero a evolucionar. Por selección natural y sobrevivencia del más apto puedo acoplarme sin problemas a las hembras de su especie, incluso llegar a ena….ehhh…enamor…..enamo….bueno, en fin, véase la palabra esa de colores con luces titilantes alrededor que está más arriba. Con todo esto quiero decir que, aparentemente, ha habido una violación del protocolo y los sistemas han sufrido un severo desajuste. Mi “Corazón” y el OCCTO están teniendo la más encarnizada batalla de la que se haya tenido noticia en esta y la galaxias vecinas; nunca se habían visto en la disyuntiva de procesar dos nombres, dos sentimientos (según mi “corazón”) y dos posibles rechazos (según el OCCTO). Mi Nozaroc, que es como llamo al equivalente del corazón humano, siempre ha tenido tendencia a predominar…aunque siempre ha tenido la tendencia también a ser recriminado por el OCCTO con frases como I told you.
“Sentir con el cerebro y pensar con el corazón” ¿o es al revés? ¡NO ENTIENDO! ¿ven lo que digo?…creo que me estoy “terrestrizando”. Los de mi especie, y creo que no se los había dicho, estamos adaptados para pasar larguísimas temporadas sin compañía, de hecho la adaptación viene por el hecho mismo de haber pasado muchas lunas sin compañía, al punto de inevitablemente sentir que ese es el estado óptimo, agradable e insuperable donde se tiene todo calculado, donde se tiene la plena libertad de ser dueños absolutos de nuestro tiempo, de nuestro ocio, de nuestro destino…pero ¡oh, sorpresa!…lo que no me esperaba: me alcanzó de nuevo la evolución.
El Nozaroc opina que debo dejarme acompañar. El OCCTO está de acuerdo y agrega “tu como que no te has dejado acompañar” . En palabras terrestres tendría que preguntarme ¿decir que me gusta la soledad (cosa que me he dicho con frecuencia) habrá sido una excusa para no dejarme querer?. Ahí viene la evolución, amenazando con aplastarme, gritándome a los cuatro vientos que lo que necesito es a alguien que me quiera, que me quiera bonito, que se desviva por mi como suelo hacer yo por los demás, que me convierta en sus días y sus noches, que me enseñe a necesitarla, que me enseñe a pedirle ayuda si la necesito, que me enseñe a no ahogarme en un vaso de agua…eh…bueno, si vieran el tamaño de los vasos de mi planeta, sabrían que si es posible, pero ese es otro asunto.
Ahora no puedo decirles más, me esperan en la rampa de lanzamiento. Aún no se a dónde viajo. Aún no se quien me espera. Probablemente me toque decidirlo en el camino. En el camino tendré que decidir a quien quiero querer…si es que a alguna. Buenas noches, ciudadanos terrestres.

