al borde de un barranco estuve a punto de fatal arrojamiento.
Y todo porque había perdido la luz de mi muy variopinto mundo ecléctico,
luz que perdí por culpa de no honrar a tiempo los compromisos adquiridos del servicio eléctrico.
Acusáronme de vil retrasodifamáronme de meses en mora
y de rabia en garganta se atora
un insulto que les guardo, por si acaso.
¡Oh dioses del Olimpo...!
¿pero que digo?, que del susto he dao' un brinco
desviome del tema que aqui me trajo
ya perdí el hilo, me voy pal'...carrizo.
Pero antes les digo que de un dios poderoso la luz aparece
dios que con dedo tocamos y no es por fetiche,
sólo por él recibe la luz quien lo merece,
no seais necios, es cuadradito y se llama suiche.
¿Y dónde quedó?, dirán ustedes
la triste historia del precipicio,
¡no tengo idea, no me pregunten!
será que Auf ßör da Zerr Guntën
(de antemano agradezco a todos mis lectores alemanes que podrán confirmar que la frase final de tan disparatado pasticho de versos es un invento "acomodaticio" para terminar la rima. Sólo espero que, sin saberlo, no haya escrito un auténtico insulto en alemán).




