- ¡Conchale se fue la luz! ¡Maríaaaaaaaaaaaaaaa!- ¿Quéeeee?
- Tráeme una linterna o una vela por favor.
- Ya voy, Ramón. Acuérdate que atravesar la sala desde la cocina no es nada fácil.
- Bueno pero apúrate.
- Bien alla voy. ¡Ay!
- ¿Qué pasó mujer?
- Nada. Solo me tropecé con la segueta.
- ¿Y te pasó algo?
- No, solo me auto-amputé la pierna, pero nada grave.
- Menos mal, pero ten cuidado.
- No te preocupes.
- ¿Cómo vas?
- Bien, estoy…¡Ay!
- ¿Y ahora?
- Nada mi amor, me caí de cara en tu estuche de hojillas, pero nada para preocuparse.
- Bueno apúrate que estoy leyendo algo importante.
- Esta bien mi amor, ya voy…¡Pum! ¡Ay!
- María ¿qué pasó?
- Nada mi amor, cálmate, sólo me caí sentada en la plancha caliente pero me falta poco.
Por fin, ya llegué, toma mi amor, te conseguí una linterna.
- Gracias. ¡CLICK! ¡CLICK!, pero mi amor esto no prende. ¡Claro no tiene pilas!
- ¿Y ahora Ramón?
- ¿Cómo que "y ahora"?, devuélvete por donde viniste y búscalas o ¿qué te crees?
1 comentario:
Publicar un comentario